La vida en Murphy
Buscamos a quien no se conforma
No saldrás siendo la misma persona que entró.
Elegimos problemas complejos a propósito. No para complicar el trabajo, sino porque es bajo presión donde uno descubre de qué es capaz de verdad. Eso exige claridad sobre qué estás construyendo y por qué. Un equipo que respeta tu tiempo y tu criterio. Margen para equivocarte, y espacio para acertar.
Murphy te va a exigir de formas que un puesto cómodo nunca haría. Eso no es un aviso. Es la oferta.

En qué nos centramos
Llevamos una experiencia segura e impecable, basada en IA, a todo el ecosistema financiero.
Murphy permite a las entidades financieras devolver el recobro a casa y automatizarlo, sobre una plataforma que conversa, negocia y gestiona los pagos con los clientes en mora, construida para escalar, para cumplir y para rendir a nivel empresarial.

Borja Solé Fauria
CEO y cofundador
Por qué existe Murphy
No me propuse montar una empresa. Me propuse arreglar algo que llevaba demasiado tiempo roto.
Cualquiera que haya trabajado dentro de una entidad financiera conoce la sensación. Procesos de recobro lentos, impersonales y que a menudo dañan justo la relación que deberían resolver. La tecnología para hacerlo mejor existía. Las ganas de aplicarla, menos.
Murphy es nuestra respuesta a eso. No un parche sobre un sistema roto, sino repensar cómo debería funcionar. IA que actúa con precisión, procesos que avanzan sin fricción e interacciones que tratan a las personas de ambos lados con el respeto que merecen.
Estamos empezando. Queda mucho por construir. Pero la dirección está clara, y la gente que estamos incorporando para construirlo me da confianza en que llegaremos.
El día a día
Murphy lo construirá gente que reúna todo lo siguiente, sin excepciones.

Comprometida
Aquí todo el mundo tiene una parte de lo que construimos, y no como forma de hablar: como participación real. Eso cambia cómo se trabaja. Te mueves con urgencia porque el resultado es tuyo. Eres el primero en actuar y el último en marcharte. Cuando algo hay que resolverlo a una hora rara o un fin de semana tranquilo, ya estás en ello. No porque lo pidamos, sino porque eso es lo que se siente cuando algo es tuyo.

Exigente
Cuando algo se rompe, arréglalo. No lo documentes, no lo conviertas en una reunión. Arréglalo. Aquí la velocidad importa, y el listón que te pones tú también. «Suficientemente bueno» no es un hito, es una señal de alarma. Y eso empieza por tu propio trabajo. Cuando alguien a tu lado se atasca, la respuesta no es apartarse. Es echar una mano.

Ambiciosa
El trabajo que merece la pena rara vez resulta cómodo al principio. Empuja igualmente: tus proyectos, a quien tienes al lado y a ti mismo. Contrata a gente que eleve a toda la sala y dale espacio para hacerlo. El trabajo no consiste en tener todas las respuestas. Consiste en que otros crean que los problemas más difíciles tienen solución, y que lo que estáis construyendo merece el esfuerzo.

Resolutiva
No siempre va a llegar una instrucción. Cuando no llegue, muévete igual. Cuando la cosa se lía, y se liará, mantén los pies en el suelo y encuentra la salida. Aquí no existe «el problema de otro». Cuando lo que está en juego es la misión, todo es de todos.

Directa al comunicar
Di lo que es cierto, dilo pronto y dilo con respeto. El feedback no mejora con el tiempo, así que dalo en el momento, aunque incomode. Mantén al equipo informado comunicando a menudo y sin ambigüedad. Construye el tipo de entorno en el que hablar claro se siente seguro y arriesgarse merece la pena. Cuando algo sale bien, celébralo en público. Cuando no, resuélvelo en privado y quédate con lo que enseñó.

Proactiva
Los mejores problemas son los que nunca llegan a ser una crisis. Aprende a verlos pronto y muévete antes de que crezcan. No esperes a que alguien te señale el camino. Lidera desde donde estás, aunque el camino todavía no se vea entero.

Con espíritu de equipo
Un equipo, una dirección. Aquí todo el mundo empuja a Murphy hacia delante; no hay pasajeros. Una vez tomada la decisión, remamos juntos.
Dónde vive Murphy
Barcelona como sede, con hubs en Londres y Dubái.
Sede
Barcelona
Hub
Londres
Hub
Dubái
Contratamos en todo el mundo para estar cerca de nuestros clientes.
Trabajar en Murphy es la primera vez que siento que no hay distancia entre escribir código y ver un impacto real. Puedo sacar algo y a los pocos días ya lo está usando un cliente, no trimestres después. El equipo es extraordinariamente bueno, pero lo que más destaca es cuánto le importa a la gente el trabajo y hacer las cosas bien. Hoy soy mucho mejor ingeniera que hace un año, y buena parte de eso viene de la gente con la que trabajo cada día.
Antes de presentarte
¿Puedo trabajar en remoto total?
Estamos contratando activamente en Barcelona, Londres y Dubái, y apoyamos la reubicación. También estamos abiertos a valorar talento extraordinario en remoto total.
¿Patrocináis visados?
Apoyamos el visado tanto para Barcelona como para Dubái.
¿Cómo se decide el salario?
Comparamos con proveedores externos para construir las bandas y apuntamos por encima de mercado. Las bandas se revisan dos veces al año en lugar de una, así que un salto en lo que haces no tiene que esperar un año entero a reflejarse en lo que cobras.
¿Hay participación en la empresa?
Sí. Toda la plantilla recibe un paquete de phantom shares, no unos pocos puestos senior. Si a Murphy le va bien, le va bien a quien lo ha construido.
Ya me presenté y fue que no. ¿Puedo volver a presentarme?
Sí, y merece la pena. Un «no» suele decir algo sobre la forma de un puesto en un momento dado, más que sobre ti, y hay gente a la que no pudimos encajar hace un año que hoy está en el equipo.
¿Cómo me presento?
Cada puesto abierto está en nuestro portal de empleo, con lo que el equipo que hay detrás está haciendo ahora mismo. Preséntate ahí al que quieras. No hay formulario aparte ni hace falta carta de presentación.